Al final esa sensación de que me falta algo al volver a casa de fiesta. No importa si bebí, si fumé, si follé... Al volver a casa sigo igual de vacía, faltas tú, aún te pienso. Después de ti todo son fracasos, y siempre me prometo a mí misma no perder la ilusión por descubrir un lienzo nuevo donde hacer garabatos, pero nadie está a tu altura. Me he cansado de tropezar siempre con las mismas piedras, de no aprender de mis errores.
Siempre tan tuya y de nadie más, tan libre, tan salvaje, tan puesta hasta las trancas de mí.( Pero eso era antes) Sigues tan rota como tus pantalones y aún me vuelve jodidamente loca ese desastre.
Te seguiría esperando entre flores secas y colillas de cigarro, pero no puedo hacerme esa putada.
Eres tú o nada.
Así que me quedo conmigo .
viernes, 24 de junio de 2016
lunes, 16 de mayo de 2016
Soñadores atrapados en bolas de cristal.
Siempre que vuelvo a mi casa veo a un chico columpiarse en el parque. Puede que tenga dieciséis o diecisiete años, no sé. Me gusta verle. Apenas se columpia cinco minutos y después se va. Y yo le observo desde mi balcón como ausente, libre, sin miedo, y siento que es una especie de Peter Pan que no quiere crecer, que necesita columpiarse para evadirse de la realidad. Después se baja del columpio volviendo en sí y se va. Como si nada de eso hubiese pasado, como si nadie le hubiese visto.
Quizá me gusta verle porque me siento un poco como él, atrapada en la rutina, en la sociedad, en el mundo real. Creo que la vida se mide en pequeños instantes de felicidad momentánea, y todo lo que podemos hacer es sentir; lo bueno y lo malo. Sentir lo jodidos que son los besos de despedida, la decepción de quedarse en el 4'9, echar de menos a un ser querido o pasar sola la tarde de un domingo lluvioso. Sentir la risa tonta previa al llanto, los abrazos después de echar un polvo o encontrarse dinero en los bolsillos de un vaquero gastado.
Al final al vaivén de ese columpio lo llamamos vida.
Quizá me gusta verle porque me siento un poco como él, atrapada en la rutina, en la sociedad, en el mundo real. Creo que la vida se mide en pequeños instantes de felicidad momentánea, y todo lo que podemos hacer es sentir; lo bueno y lo malo. Sentir lo jodidos que son los besos de despedida, la decepción de quedarse en el 4'9, echar de menos a un ser querido o pasar sola la tarde de un domingo lluvioso. Sentir la risa tonta previa al llanto, los abrazos después de echar un polvo o encontrarse dinero en los bolsillos de un vaquero gastado.
Al final al vaivén de ese columpio lo llamamos vida.
viernes, 29 de abril de 2016
Y yo vuelvo a tirarme sin paracaídas.
¿Sabes qué es lo peor de sufrir por amor? Que ese amor sea correspondido.
Que te diga que te quiere y ambos sepáis que es imposible, y entonces os queráis más. Y la vida se burle de vosotros y os ahoguéis en vasos sin agua y beséis otros labios con los ojos abiertos....
Echo de menos que se tape la cara porque le da vergüenza que la mire. Su risa. Que se ría nerviosa después de un beso con lengua. Que se desnude ante mí sin apenas quitarse una prenda de ropa.
La echo de menos a ella y se lo digo cada vez que hablamos y todo suena a despedida, pero siempre volvemos. Ya sabes, no cierra esa herida. Me susurra al oído y yo vuelvo a tirarme sin paracaídas.
Que te diga que te quiere y ambos sepáis que es imposible, y entonces os queráis más. Y la vida se burle de vosotros y os ahoguéis en vasos sin agua y beséis otros labios con los ojos abiertos....
Echo de menos que se tape la cara porque le da vergüenza que la mire. Su risa. Que se ría nerviosa después de un beso con lengua. Que se desnude ante mí sin apenas quitarse una prenda de ropa.
La echo de menos a ella y se lo digo cada vez que hablamos y todo suena a despedida, pero siempre volvemos. Ya sabes, no cierra esa herida. Me susurra al oído y yo vuelvo a tirarme sin paracaídas.
martes, 12 de abril de 2016
Hazlo. Y si te da miedo, hazlo con miedo.
Dicen que perderse es la mejor forma de encontrarse.
Con la de vueltas que da la vida y la de veces que el reloj marca las tres a lo largo de la semana, nosotros seguimos ajenos a nosotros.
Seguimos sin encontrarnos, sin saber quienes somos y lo cierto es que después de muchos años de darle vueltas y de intentar responder a las preguntas marcando siempre la respuesta correcta me he dado cuenta de que eso no importa. No quiero saber quién soy, porque cada día soy alguien distinto. Porque unos días me pinto los labios de rojo y me quiero comer el mundo y otros días es el mundo quien me come a mí. No sé qué quiero ser, porque no quiero ser sólo una cosa. Porque hoy por hoy soy una constelación de sueños e ilusiones, y proyectos de futuro, porque hoy por hoy sólo sé qué no quiero ser. No quiero ser esclava de la rutina, no quiero ser sumisa ni tranquila. No quiero definirme porque definirse es limitarse. Porque sería una pena encasillarme en algo y perderme el resto de cientos de miles de opciones y posibilidades que me ofrece la vida, así que me niego a no saltarme la barrera de mi zona de confort. La de cosas que me habría perdido por no saltarme las normas...
Y esque al fin y al cabo ¿qué sería de nosotros si no hubiésemos cruzado ciertas líneas?
martes, 22 de marzo de 2016
Calles, portales, andenes.
Dueles. Quemas.
Y aún así, te juro que volvería una y otra vez a mojarme con la lluvia aquella madrugada de octubre. Y volvería a sentarme contigo en las escaleras del metro, empapada de agua y de dudas. Y volvería a besarte bajo el cartel de " Gran Vía" al despedirnos, porque aquella sensación al volver a casa y ver que amanecía, y que joder, incluso salía el sol no volverá a repetirse. Porque nunca más será la primera vez. Porque no volveré a conocerte y tampoco volveré a despedirme de ti .
Curioso ¿no? Qué poco valoramos las primeras veces, como si pudiesemos volver a vivir todos y cada uno de los detalles una y otra vez. Y somos tan gilipollas que no reaccionamos hasta que esas primeras veces se convierten en recuerdos, cuando hemos perdido el juego y sólo entonces, nos damos cuenta de que, joder, no era un juego y dolía. Lo contrario pasa con las últimas veces. Cuando sabes que será la última vez lo experimentas como si paradójicamente fuese la primera; pones tus cinco sentidos, te autoconvences de que por ser la última vez será especial, que es la que más vale, la que más cuenta. Al final, la primera y la última serán recuerdos, serán pasado, serán un periodo de tiempo invertido en un periodo de tiempo y habré aprendido y habré crecido y vendrán cosas mejores y peores, y seguiré autoconvenciéndome de que así será.
La primera vez que te vi me sentí como un niño antes de abrir los regalos la mañana de reyes.
La última vez que te vi me sentí como cuando ese niño se entera de que los reyes magos no existen.
Y aún asi, te juro que volvería a mojarme con la lluvia aquella madrugada de octubre.
domingo, 13 de marzo de 2016
Razón o emoción.
Lo más difícil de dejar atrás a una persona es dar el primer salto. Reunir las fuerzas suficientes para quitarte la venda de los ojos y decir: joder, no puedo más. Dejar que esta vez el hemisferio izquierdo del cerebro haga su trabajo.
Mentiría si dijese que ya no te lloro por las noches, o que no me pongo nerviosa cuando huelo tu perfume entre la gente y giro la cabeza acojonada, esperando encontrarte a mis espaldas.
Me gustó. Me atrajo ciegamente que aparecieras y me salvaras y te odié cuando me hundiste en el fondo de tu pecho.
Hay heridas que no sanan nunca y otras que sanan con el tiempo . Y sólo espero que la suerte esté de mi parte esta vez.
Mentiría si dijese que ya no te lloro por las noches, o que no me pongo nerviosa cuando huelo tu perfume entre la gente y giro la cabeza acojonada, esperando encontrarte a mis espaldas.
Me gustó. Me atrajo ciegamente que aparecieras y me salvaras y te odié cuando me hundiste en el fondo de tu pecho.
Hay heridas que no sanan nunca y otras que sanan con el tiempo . Y sólo espero que la suerte esté de mi parte esta vez.
domingo, 6 de marzo de 2016
Volverás
Sé que odias las despedidas; después del último beso nunca te giras para verme marchar. Lo sé porque yo si lo hago.
Por eso no nos hemos despedido, aunque a decir verdad tampoco hacía falta.
Me hubiese gustado decirte mil cosas que quedaron en el tintero, y mira que te he retratado entre líneas infinitas veces...
Irme ni siquiera fue una opción y ahora se ha convertido en una prioridad.
En el fondo me gusta pensar que volveremos a cruzarnos. Volverás, y eso que todavía no te has ido del todo, pero quizá cuando vuelvas yo ya no esté.
martes, 23 de febrero de 2016
La flor que emerge desde el fondo del estanque
Te preguntarás por qué te he regalado flores (yo también me lo preguntaría si fuese tú).
No es que te gusten especialmente las flores, de hecho sé que no les ves la utilidad, pero creo que nunca nadie te había regalado flores antes, y eso me entristeció. Nos hemos desviado tanto de los detalles obvios que, convertidos en tópico, están desapareciendo.
En realidad sólo puedes mirarlas. Las flores digo, puedes contemplar su belleza y ver cómo se van marchitando, pero me gusta la idea de que las cuides, que las cambies el agua todos los días y sonrías al verlas porque te las he regalado yo. Me gusta pensar que cuando empiecen a secarse las meterás entre las páginas de tus libros favoritos y que pasarán años entre versos y exclamaciones.
Y un día volverás a sumergirte en esas páginas, verás mis flores y te acordarás de mi. Quién sabe si ese día estaré en tu vida. Quién sabe si lo estoy ahora...
No es que te gusten especialmente las flores, de hecho sé que no les ves la utilidad, pero creo que nunca nadie te había regalado flores antes, y eso me entristeció. Nos hemos desviado tanto de los detalles obvios que, convertidos en tópico, están desapareciendo.
En realidad sólo puedes mirarlas. Las flores digo, puedes contemplar su belleza y ver cómo se van marchitando, pero me gusta la idea de que las cuides, que las cambies el agua todos los días y sonrías al verlas porque te las he regalado yo. Me gusta pensar que cuando empiecen a secarse las meterás entre las páginas de tus libros favoritos y que pasarán años entre versos y exclamaciones.
Y un día volverás a sumergirte en esas páginas, verás mis flores y te acordarás de mi. Quién sabe si ese día estaré en tu vida. Quién sabe si lo estoy ahora...
Tuve un profesor en la universidad que al despedirse, nos dijo que quería que fuesemos "flores de loto", que emergen desde el fondo del estanque y salen a la superficie. "Eso quiero, que salgáis a la superficie y destaquéis entre la mierda"
Aún sigo esperando verte salir a la superficie.
lunes, 15 de febrero de 2016
Qué caos tan bonito.
Quizá sea esa nube de humo negro que te envuelve precisamente lo que me atrae de ti.
Las ganas de descubrir los secretos detrás de tus párpados, desnudarte de miedos y vestirte con promesas.
Quizá sea esa atracción hacia lo prohibido lo que me hace perderme en tu melena. Nos atrae lo podrido, lo imperfecto, lo políticamente incorrecto. Y esque eres una señorita muy políticamente incorrecta, pero hasta el caos te queda bien. Me pierdo en tus defectos y me vuelvo una quinceañera con tu número apuntado en el brazo, como si fuese a salir huyendo en cualquier momento y necesitara aferrarme a la idea de llamarte desde una cabina perdida en una carretera de una ciudad del mundo. Pero ahora no me hago a la idea de vivir sin nuestro particular juego masoquista.
Luchar por alguien significa quedarse. Quedarse en su vida.
Las ganas de descubrir los secretos detrás de tus párpados, desnudarte de miedos y vestirte con promesas.
Quizá sea esa atracción hacia lo prohibido lo que me hace perderme en tu melena. Nos atrae lo podrido, lo imperfecto, lo políticamente incorrecto. Y esque eres una señorita muy políticamente incorrecta, pero hasta el caos te queda bien. Me pierdo en tus defectos y me vuelvo una quinceañera con tu número apuntado en el brazo, como si fuese a salir huyendo en cualquier momento y necesitara aferrarme a la idea de llamarte desde una cabina perdida en una carretera de una ciudad del mundo. Pero ahora no me hago a la idea de vivir sin nuestro particular juego masoquista.
Luchar por alguien significa quedarse. Quedarse en su vida.
domingo, 31 de enero de 2016
Sueño con ella
Sueño con ella y su larga melena negra al viento.
Sueño con ella y con sus ojos que te atraviesan y te desnudan el alma.
Sueño con su risa, con su voz entre susurros sueño y caigo bajo los influjos de la noche y de morfeo.
Y me asusto si abro los ojos, me asusto y muero de frío cuando veo que no está a mi lado calmando mis miedos. Sueño con ella y la realidad se torna pesadilla en mis cinco sentidos, porque no está.
Se llevó toda la magia de este reino encantado, dejó noches en vela llorándole a la luna su ausencia.
Y a pesar de haberla querido, que su nombre se lo lleve el viento y las princesas de otras camas no se olviden sus coronas, que este reino tuvo dueña aunque ahora... baile otras aguas.
martes, 12 de enero de 2016
Comptine d'un autre été
+Hay dos tipos de personas : los que van de buenos y los que van de malos.
Y sí, es cierto, no todo es blanco o negro, pero nadie es bueno del todo, así que elegí ser de las segundas, voy a evitarte la decepción.
- ¿Ah si? Venga, no me jodas, no puedes ir con el cuento de que vas de mala e ir escuchando por la calle la banda sonora de Amèlie. No hay maldad en alguien con tan buen gusto
+ Las mentes perversas son las más brillantes, recuerda.
domingo, 3 de enero de 2016
Entre versos y resacas resuena tu nombre
No eres tú, soy yo.
Me he enamorado de ti, me he perdido y no me encuentro.
Me faltarían diccionarios para intentar mostrarte al mundo con mis ojos, para mí eres algo inefable, eres la magia de mis letraS, la musA de las canciones, La eterna protagonista de Las historias de antes de irse a dormir. Y aún así nunca nadie entendería este cuadro.
¿Sabes? yo jamás lo haría, pero lo he hecho: he llorado en mitad de la noche porque no respondías mis mensajes, he escuchado una y otra vez los audios donde hablas entre susurros con esa voz tan sexy, me he emborrachado hasta no acordarme de ti, he follado por despecho y todo ha sido mi culpa.
Soy culpable y estoy pagando el caro precio de quererte.
Me he enamorado de ti, me he perdido y no me encuentro.
Me faltarían diccionarios para intentar mostrarte al mundo con mis ojos, para mí eres algo inefable, eres la magia de mis letraS, la musA de las canciones, La eterna protagonista de Las historias de antes de irse a dormir. Y aún así nunca nadie entendería este cuadro.
¿Sabes? yo jamás lo haría, pero lo he hecho: he llorado en mitad de la noche porque no respondías mis mensajes, he escuchado una y otra vez los audios donde hablas entre susurros con esa voz tan sexy, me he emborrachado hasta no acordarme de ti, he follado por despecho y todo ha sido mi culpa.
Soy culpable y estoy pagando el caro precio de quererte.
martes, 29 de diciembre de 2015
Escribiendo(te)
Quiero un mundo libre de prejuicios, poder pintar las paredes de colores, gritar por la calle que te quiero, soltarme la melena y llevar escotes porque sí, porque quiero.
Quiero deshacerme de cobardes, rodearme de almas sin miedo, valientes ante la adversidad.
Bailar(te) bajo la lluvia, cantar(te) canciones ochenteras, fumar porros después de hacer(te) el amor .
Estoy viva.
Amando(te)
Conociendo(te)
A ti. Solo a ti .
domingo, 13 de diciembre de 2015
Almas de papel.
¿Conoces la teoría del papel arrugado?
Sí hombre, eso de que cuando arrugas un papel y lo estiras ya no está igual. No está roto claro, pero ya no es lo mismo. Bueno, pues la vida es exactamente así. Cuando alguien te golpea fuerte más allá de las costillas, no vuelves a ser el mismo.
¿Sabes? Me gusta que te guste la papiroflexia emocional. Me gusta que juegues con mis instintos y nos conviertas en algo etéreo. Dormir piel con piel en agosto, en enero. Tu voz, tu aliento.
Mi día a día se ha convertido en una sucesión de apuntes en sucio en una libreta del tamaño de mi mano y cubatas sin hielo los fines de semana. Y no sé qué vicio es peor.
Todos mis consejos parecen sacados de un libro de autoyuda y lo que menos hago es eso, autoayudarme. Me hundo contigo.
Contigo contigo contigo contigo contigo contigo contigo contigo contigo. Salto al vacío, cualquier suicidio mejor que sin ti.
Puede que no esté acostumbrada a perder y el kama haya venido a recordármelo.
Todos mis consejos parecen sacados de un libro de autoyuda y lo que menos hago es eso, autoayudarme. Me hundo contigo.
Contigo contigo contigo contigo contigo contigo contigo contigo contigo. Salto al vacío, cualquier suicidio mejor que sin ti.
Puede que no esté acostumbrada a perder y el kama haya venido a recordármelo.
martes, 24 de noviembre de 2015
W O N D E R L A N D .
No quiero no quererte.
No puedo obligarte a amar. Inocente por creer que el amor es siempre recíproco, precisamente por eso, por ser profundo, por ser real. Que es imposible que una de las piezas no encaje con la otra, a su manera claro, pero siempre en armonía. No puedo vagar sin rumbo por mis pensamientos esperando encontar la respuesta a una pregunta que ni tan si quiera me atrevo a hacerme a mí misma. No, no, no... siempre no. Tú, tú y tú. Siempre tú.
Lo de que el amor a primera vista no existe es un mito, yo lo supe nada más verte.
Al final resultó ser que el mito eras tú; ni diosa, ni griega. Un tornado que arrasó con mi desastre, y aún sigo reconstruyéndome...
Debería soltar los recuerdos, aflojar las cadenas, soplar los miedos, los planes, el pasado simple, el futuro imperfecto.
No hay ibuprofenos para esta eterna resaca de soñarte entre roturas.
Si no me quieres bien no me quieras.Ojalá te vieras con mis ojos...
Quiero deshacerme de condicionales a tu lado, de indiscreciones perdidas en vagones de metro, de atrevimientos debajo de la mesa, de besos robados en la oscuridad del verano. Masturbarme pensando en ti sería ensuciar tu recuerdo, y me entran dudas cuando te imagino extasiada bajo luces de neón, perdida entre cabezas que sólo buscan tu dulzura, me asusta ver tus miedos más allá de tu retina, oír los gritos de los monstruos que te incitan a perderte en el país de las maravillas, Alicia, que la única flor que habla en este mundo ultravioleta eres tú, ojalá lo supieras sin necesidad de hacer viajes a través del tiempo y del espacio. Que estoy contigo pero me asusta perderte tras el espejo y que me arrastres hacia el fondo de tu alma.
Pero no quiero no quererte .
Quiero deshacerme de condicionales a tu lado, de indiscreciones perdidas en vagones de metro, de atrevimientos debajo de la mesa, de besos robados en la oscuridad del verano. Masturbarme pensando en ti sería ensuciar tu recuerdo, y me entran dudas cuando te imagino extasiada bajo luces de neón, perdida entre cabezas que sólo buscan tu dulzura, me asusta ver tus miedos más allá de tu retina, oír los gritos de los monstruos que te incitan a perderte en el país de las maravillas, Alicia, que la única flor que habla en este mundo ultravioleta eres tú, ojalá lo supieras sin necesidad de hacer viajes a través del tiempo y del espacio. Que estoy contigo pero me asusta perderte tras el espejo y que me arrastres hacia el fondo de tu alma.
Pero no quiero no quererte .
lunes, 9 de noviembre de 2015
Perderme a mi por ti.
He intentado olvidarme de ti. De tu pelo negro, tus ojos negros, tu corazón negro. Mis latidos se niegan a renunciar a tus caderas. A noches en vela mendigando tus besos. Ya es rutina que me quieras poco y mal, que lo nuestro sea un amor de fin de semana. ¿Cómo olvidar algo que te ha hecho sentir? Sentir rabia, deseo, ira, fuerza, pasión... Sentir la vida. Me he rendido ante imposibles y me he dejado caer tras la puerta, he perdido las llaves y sí, la cabeza. ¿Sabes? No es tan fácil deshacerse de ilusiones. Las ilusiones son peores que los recuerdos. El recuerdo es la nostalgia de algo que ha pasado; la ilusión, la incertidumbre de algo que no ha llegado a pasar. Y cómo no nos vamos a comer la cabeza imaginando....
Tienes que parar de hacer aquello que haces, dejar de envenenarme con promesas. (el antídoto eres tú)
No quiero pensarte de madrugada, sigo buscando el orgullo que un día perdí, y espero encontrarlo antes de perderme a mí. Perderme a mi por ti.
Tienes que parar de hacer aquello que haces, dejar de envenenarme con promesas. (el antídoto eres tú)
No quiero pensarte de madrugada, sigo buscando el orgullo que un día perdí, y espero encontrarlo antes de perderme a mí. Perderme a mi por ti.
jueves, 29 de octubre de 2015
Tan fugaz.
Quiero regalarte un pedacito de cielo, algo que te empuje a salir de la habitación, a despojarte de las sábanas y del manojo de miedos. Quiero que dejes de coleccionar amaneceres desde la ventana de un apartamento gris, que vivas en la playa con la arena entre los dedos y un suave y salado sabor en la piel. Quiero que te saltes las normas de lo políticamente correcto y me digas que el amor no existe aunque lo lleves dentro. Quiero, a tí, te quiero. Con el destello y la magia de alguien que lee a Cortázar mientras suena "La vie en rose", con el deseo de alguien que no lleva bragas y utiliza un perfume que hipnotiza a los figurantes de esta historia llamada vida (a ratos). Te encuentro en los semáforos en ámbar, un color que deja puertas entreabiertas, posibilidades remotas que no paro de imaginar cuando nuestros corazones laten distantes y acompasados.
Alguien: tú. Floreces como los lirios en primavera en mitad del frío invierno, joder, eres pura poesía que todavía no ha sido escrita.
Y ojalá sigas siendo un secreto
lunes, 26 de octubre de 2015
Preludio de invierno
Me pierdo en el frío de un invierno que acecha, y tú susurras en la oscuridad estremeciendo mis sentidos.
No puedo evitarlo, siempre vuelvo si me llamas, pero tienes el don de desaparecer tan rápido como apareces.
Cuántas veces he gritado un quédate en silencio...
Sé que no me quieres, me he conformado con ese sucedáneo de amor, pero ahora no importa.
Te acordarás de mí por los bares, y por las calles. Te acordarás de mi los días de lluvia y pisarás hojas secas con la mirada llena de amargura.
Recordarás los polvos al cambiar las sábanas y echarás de menos la magia en la que no creíste.
No quiero ser vanidosa, es intuición femenina.
La vida juega con nosotros a su antojo y en nosotros está aprender la lección, y aunque te encuentro, no te busco. Ya no. Necesito alguien que escuche mis teorías, fomente mi locura y no frene la rebeldía. A veces quiero versos en vez de besos, variedad en terreno conocido.
¿Sabes cual es el problema?
Que quiero, y no sé cómo ser querida,
así que no te quiero en mi vida.
miércoles, 21 de octubre de 2015
Atrapasueños.
Llegaste a mi vida y la cambiaste
Hace apenas tres semanas estaba tan vacía que incluso daba pena y ahora ...
Salí de casa con los labios rojos y te encontré por casualidad, aunque a veces creo que la vida te puso en mi camino a propósito, como un regalo o como un castigo, no sé.
Te vi. Te miré, me inundaste con tu aroma y me rompiste los esquemas.
Eres magia, eres música, eres noche. Volví a casa con los labios rojos y mil dudas, cargada de miedos e inseguridades. Ya está, con una sola mirada cambiaste mi universo, ¿cómo cojones es eso posible?
Me gusta la forma que tienes de crear revoluciones a cada paso que das, me gusta tu risa, tus gritos, tus silencios incómodos. Me encanta cuando me coges de la mano y me miras, me flipa el olor de tu pelo y la forma en la que te lo apartas siempre hacia un lado.
Un alma tan rebelde, tan incorformista y tan pura que se representa en forma de mujer huracán y yo cargada de dudas. Aún te sigo descubriendo y odio cuando mientes, porque sé que me mientes.
No es fácil deshacerse de los miedos y aún así no hay ni rastro de ellos cuando me abrazas, y luego llego a casa y se me caen todos encima.
Hace apenas tres semanas estaba tan vacía que incluso daba pena y ahora... ahora estoy rota, pero mereces la pena.
Hace apenas tres semanas estaba tan vacía que incluso daba pena y ahora ...
Salí de casa con los labios rojos y te encontré por casualidad, aunque a veces creo que la vida te puso en mi camino a propósito, como un regalo o como un castigo, no sé.
Te vi. Te miré, me inundaste con tu aroma y me rompiste los esquemas.
Eres magia, eres música, eres noche. Volví a casa con los labios rojos y mil dudas, cargada de miedos e inseguridades. Ya está, con una sola mirada cambiaste mi universo, ¿cómo cojones es eso posible?
Me gusta la forma que tienes de crear revoluciones a cada paso que das, me gusta tu risa, tus gritos, tus silencios incómodos. Me encanta cuando me coges de la mano y me miras, me flipa el olor de tu pelo y la forma en la que te lo apartas siempre hacia un lado.
Un alma tan rebelde, tan incorformista y tan pura que se representa en forma de mujer huracán y yo cargada de dudas. Aún te sigo descubriendo y odio cuando mientes, porque sé que me mientes.
No es fácil deshacerse de los miedos y aún así no hay ni rastro de ellos cuando me abrazas, y luego llego a casa y se me caen todos encima.
Hace apenas tres semanas estaba tan vacía que incluso daba pena y ahora... ahora estoy rota, pero mereces la pena.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Otoñodedosmiltrece
Te quiedio; te quiero y te odio.
Hace sol. Estamos en otoño, los árboles se tiñen de miles de colores y la gente empieza a refugiarse del frío, pero hoy hace sol. No sé si es porque estoy contigo o simplemente casualidad, pero todos los universos que nos rodean parecen estar en armonía. Madrid está igual de mágico que siempre y se me olvida que es domingo. Me olvido de los problemas, de los relojes y cierro los ojos dejando que los rayos de este cálido sol acaricien mi piel.
Caminamos descompasados y callamos más de lo que hablamos, pero no importa, nuestros silencios no son incómodos, son esa clase de silencios que se disfrutan, de esos que te aportan mucho más que un puñado de palabras banales. Me río, a pesar de todo me río y pienso : joder, ¿no es eso lo más importante? Entonces sé que la despedida merecerá la pena, que lo que venga después nunca estará a la altura de este delicioso instante.
Paseamos por el retiro entre familias, parejas, grupos de amigos, y nos veo diferentes, pero me gusta.
Acabamos sentados en un banco contemplando el huracán de energía y vitalidad que nos envuelve y nos perturba, y de repente empieza a sonar La valse d'Amèlie en un acordeón y empiezo a sentirme como en un sueño. Me miras y te ríes, porque sabes que es mi peli favorita, y yo apenas puedo creerme lo perfecto que es ese momento...
Le das unas monedas aunque sabes que nunca podrías pagarle por el regalo que acababa de hacernos.
Así que sí, las lágrimas de después merecieron la pena, aún la merecen porque aquellos instantes, aquella felicidad momentánea, es eterna.
Te quiero porque estuviste y te odio porque no estás.
Hace sol. Estamos en otoño, los árboles se tiñen de miles de colores y la gente empieza a refugiarse del frío, pero hoy hace sol. No sé si es porque estoy contigo o simplemente casualidad, pero todos los universos que nos rodean parecen estar en armonía. Madrid está igual de mágico que siempre y se me olvida que es domingo. Me olvido de los problemas, de los relojes y cierro los ojos dejando que los rayos de este cálido sol acaricien mi piel.
Caminamos descompasados y callamos más de lo que hablamos, pero no importa, nuestros silencios no son incómodos, son esa clase de silencios que se disfrutan, de esos que te aportan mucho más que un puñado de palabras banales. Me río, a pesar de todo me río y pienso : joder, ¿no es eso lo más importante? Entonces sé que la despedida merecerá la pena, que lo que venga después nunca estará a la altura de este delicioso instante.
Paseamos por el retiro entre familias, parejas, grupos de amigos, y nos veo diferentes, pero me gusta.
Acabamos sentados en un banco contemplando el huracán de energía y vitalidad que nos envuelve y nos perturba, y de repente empieza a sonar La valse d'Amèlie en un acordeón y empiezo a sentirme como en un sueño. Me miras y te ríes, porque sabes que es mi peli favorita, y yo apenas puedo creerme lo perfecto que es ese momento...
Le das unas monedas aunque sabes que nunca podrías pagarle por el regalo que acababa de hacernos.
Así que sí, las lágrimas de después merecieron la pena, aún la merecen porque aquellos instantes, aquella felicidad momentánea, es eterna.
Te quiero porque estuviste y te odio porque no estás.
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